En el trabajo los mexicanos somos iguales que los políticos...



Por qué somos iguales muchos ciudadanos a la gran mayoría de los políticos…

Escucho mucho enojo con las elecciones del Estado de México y de las otras entidades.

Hay mucha queja, análisis por dondequiera. Muchos mexicanos demostrando su hartazgo en las redes sociales otros reflejan su furia. Pesé que ahora les costó mucho más ganar al PRI.

Yo insistió, si estamos avanzando al despertar, pero todavía nos falta mucho. Hay que tener paciencia y seguirnos enfocando. Pero lo que más me llama la atención de toda esta situación es la forma que la clase política está operando. Y que, para mí, es un espejo de lo que sucede en el sector privado.

¿Cómo trabajamos los mexican@s, trabajo para servir al otro, o trabajado para servirme a mí?. Creo que la mayoría es la segunda. Sino no tendríamos tantos problemas de distribución de riqueza, corrupción, impunidad. Lo mismo está pasando con los políticos. Muchos de ellos solo quieren el poder para servirse así mismos; así quedó demostrado en las selecciones y como los presidentes de los partidos han manifestado, en su discursos, ser más descalificativos que proactivos.

La denuncia en la política está más por venganza que por ayudar a construir un estado de derecho. En vez de reflexionar sobre los que es moralmente correcto e incorrecto o abrir el debate. Analizar que hay mucho daño cuando no pensamos que nuestras acciones puedan afectar a terceros.

Lo mismo pasa en las empresas, escuelas, universidades, organizaciones. Hay poca propuesta, hay poca acción desde el punto de vista, cómo mejorar mi trabajo para ayudar, para servir. Cómo le hago como empresario para ofrecer soluciones a los problemas que hay. Existe más la preocupación de ganar más dinero, a costa de quién sea. Claro también obedece a los bajos salarios que muchos empleados perciben y a muy malas condiciones como falta de prestaciones, etc. Porque hay dueños, dirigentes de empresas que no van a ceder sus ganancias para beneficiar a sus trabajos. Incluso algunos dicen "de que lloren en tu casa a que lloren en la mía". Está es práctica común. O le pago al contador para pagar menos impuestos, o consulto a especialistas para que me ayuden disfrazar números para no pagar utilidades a los empleados. O me subo el sueldo como dueño, pero no les incremento a mis trabajadores. En fin las malas prácticas son muchas. Todo esto nos lleva a mucho desorden, anarquía e injusticia social.

Quizás lo describo de una forma muy simple, pero es el sistema que hemos generando en nuestro país y que se permea en todos los sectores.

Siempre le pienso, las tranzas empiezan desde que me robo el examen, luego engaño a mis papás, maestros, patrones, etc., conforme voy teniendo acceso al poder me voy pudriendo, haciendo cosas peores porque no hay consecuencias. Y si las hay puedo sobornar.

He visto por años las muy malas formas de directores, dueños de empresas, gerente etc. Incluso de los que están en puestos operativos. El abuso se da de arriba hacia abajo y viceversa. “Si es rico, tiene demasiado y ha sido porque nos ha quitado, si eres pobre así está bien que sigas jodido ya estás fregad@ porque quieres”. Esa es la mentalidad. Minimizar al otro porque no me conviene verlo como persona. Pues eso implica a que deba pagarle más.

La reflexión es hacer todo a aquello que favorezca a los demás antes que a mí. La riqueza vendrá después con mucha más fuerza. Esto nos da más valor como personas. Vivamos nuestro trabajo como herramienta para beneficiar al otro y no solo a mí. Salgamos de nosotros para que esto cambie de verdad.

#política #corrupción #trabajo

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