¿Para ti qué significa el día muertos?


Desde niña, es una tradición que ME FASCINA. Nunca hallowen porque no me gusta el miedo, no me gustan los dulces y más comprar… Me encanta celebrar el día de muertos por su colorido, por lo que representa, por las ofrendas. Porque manifiesta y expresa todo lo que somos como mexicana(o)s, que va desde el drama, el fatalismo, la nostalgia… hasta la alegría, el amor a la familia, la importancia de recordar siempre a los que se nos fueron. El vivir permanentemente en lo oscuro y claro de la vida, con sus sin sabores y amargos días que hemos padecido y al mismo tiempo gozar el recuerdo de aquellos que nos marcaron y celebrar con nuestros muertos convertidos en santos. Es tan importante para nuestra cultura celebrar la muerte de una persona como la vida misma que cada parte de nosotros va muriendo en algún momento. La muerte es imprescindible, porque es necesaria, porque es parte de la vida. Porque sólo los mexicano(a)s somos capaces de comer “pan muerto”, calaveritas de azúcar, adornar cráneos, a reírnos de la muerte escribiendo poemas, cocinar lo que le gustaba a nuestros difuntos. Somos capaces de llevarle mariachis a los panteones… Aquellas personas que quisimos tanto pero que hoy son polvo. Tan espiritual, tan fantástica, tan irrealista, tan llamativa, y tan hermosa es una de nuestras tradiciones más maravillosas que existen, pero realmente ¿Cuál es la origen tradición?


El origen viene del alrededor de 41 grupos étnicos, principalmente: maya, nahua, zapoteca y mixteca “Constituye una de las costumbres más profundas y dinámicas que actualmente se realizan en dichas poblaciones, así como uno de los hechos sociales más representativos y trascendentes de su vida comunitaria. En las regiones, por ejemplo, dicha celebración no sólo tiene relevancia en la vida ceremonial y festiva de los pueblos, sino que su propia naturaleza la coloca como uno de los núcleos centrales tanto de la identidad y la cosmovisión de cada grupo, como de su vida social comunitaria”. En el imaginario colectivo, las celebraciones anuales destinadas a los muertos representan de igual manera un momento privilegiado de encuentro no sólo de los hombres con sus antepasados, sino también de los integrantes de la propia comunidad entre ellos”. Esta tradición fue siendo una suma de la conquista, de la relación entre los destinos grupos técnicos, y el catolicismo, cada región tiene días de festejo, mientras que, para Tabasco en todo el mes de noviembre, en otras inicia la última semana de octubre concluyendo los primeros días de noviembre.



Puntoencomún
Día de muertos

Esta gran tradición se entiende, que fue rescatado por intelectuales en los años cuarenta con Cárdenas en la presidencia, retomando para darle un nuevo sentido.

A quienes lo definen como fiestas mesoamericanas, prehispánica, paranormales, etc. Es una celebración que nos causa tantas cosas que ha sido objeto de estudios, de investigaciones antropólogas, discusiones filósofos, grande autores han hablado de ella, la representan, como Octavio Paz, José Guadalupe Posadas, etc., incluso hasta películas y ahora en los últimos años desfiles para celebrar esta gran tradición, finalmente todas las costumbres se construyen, se alimentan , se adaptan, se integran a las nuevas generación con el bagaje propio que cada una conlleva, por lo tanto es de gran valor porque cada grupo contribuye a fortalecer

Se dice que la visita a los peatones el día 1 y 2 Todos Santos y Fieles Difuntos comenzó desde 1860 después de que hubiera “La novedad para la muerte y sus habitantes fue el tratamiento al cuerpo muerto después de la primera pandemia de cólera morbus de 1833, cuando las autoridades exigieron que los muertos se exhumaran definitivamente fuera de las iglesias porque sus pisos debieron ser encementados para evitar cualquier abuso clandestino” Elsa Malvido.

De esta forma comenzó un nuevo ritual, asistir y adornar las tumbas de los muertos, con encajes, comida, flores, velas, celebrar, comer , beber con los muertos en aquellos años a muchos les pareció irrespetuoso, pero como todo, los rituales se van normalizando conforme; el avanzar de las generaciones.