Gran Mexicano para recordar...

Google, recuerda al gran mexicano Gilberto Bosques Saldívar.

Por ello lo incluyo en este post. Porque es importante señalar mexicanos que en su trabajo, en su labor, han sido excepcionales. Que requerimos ser así. Servir a los demás. Si somos corruptos que sea a favor de los que lo necesitan, no de los nuestros intereses. Necesitamos más ejemplos en nuestro gobierno y empresas. Que siempre hay. Hay que destacarlos.

(Fuente Wikipedia)

Nació en Chiautla de Tapia, Puebla el 20 de julio de 1892. Estudió en el Instituto Normalista del Estado de Puebla, etapa durante la cual se une a los revolucionarios.

Estando como ayudante en la Escuela Primaria “José María Lafragua”, solicita permiso para dejar su labor y se integra en las filas de un grupo denominado “Voluntarios de San Carlos a la defensa del País” después de la invasión de tropas estadounidenses en el Puerto de Veracruz en 1914. Una vez concluida su participación, regresa para titularse como Profesor Normalista. Al mismo tiempo, se une a las filas de Venustiano Carranza.

Protección a refugiados antinazis, antifascistas y judíos


Desde Marsella el diplomático mexicano también tuvo que hacer frente al hostigamiento de las autoridades pro alemanas francesas, al espionaje de la Gestapo, del gobierno de Franco y de la representación diplomática japonesa, que tenía sus oficinas en el mismo edificio de la delegación mexicana.




El cónsul no quedó satisfecho, sin embargo, y amplió su apoyo a los refugiados antinazis y antifascistas. Al conceder visas mexicanas, las autoridades francesas los dejaban salir del país porque consideraban que ya no serían un problema político para ellas. Más complicado fue el caso de los judíos. El consulado ocultó, documentó y les dio visas a numerosos judíos, pero era mucho más difícil sacarlos de Francia, dada la persecución por las fuerzas del SS de la Alemania nazi.

Ruptura de relaciones con el gobierno francés de Vichy y detenido por la Gestapo

Finalmente México rompió las relaciones diplomáticas con el Gobierno de Vichy. Gilberto Bosques presentó la nota de ruptura.


Poco después el consulado fue tomado por tropas de la Gestapo que confiscaron el dinero que la oficina mantenía ilegalmente para su operación. Bosques, su familia (su esposa María Luisa Manjarrez y sus tres hijos: Laura María, María Teresa y Gilberto Froylán; entonces de 17, 16 y 14 años, respectivamente) y el personal del consulado, 43 personas en total, fueron trasladados hasta la comunidad de Amélie-les-Bains. Después, violando las normas diplomáticas, se les llevó a Alemania, al pueblo Bad Godesberg, y se les recluyó en un “hotel prisión”. Allí destacó la actitud de Bosques ante un funcionario alemán:

Su liberación y regreso a México






Bosques regresó a México en abril de 1944. Miles de refugiados españoles y judíos lo esperaban en la estación de ferrocarril de la capital para recibirlo. Una crónica periodística de la época narraba:

Su júbilo zumbaba en el andén de la estación ferroviaria. Lo cargaron en hombros. Era al México generoso y libre al que ellos exaltaban en Gilberto Bosques.

Fallecimiento[editar]

Murió Gilberto Bosques acompañado por su gente en 1995 a la edad de 102 años.


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