Julia, Cuando me quise divorciar de mi esposo, porque tengo un empleo...

Antes de que comencemos los tramites del divorcio... quiero decirte:


Perdón Julia… Ha sido mucho tiempo de riñas, de descalificarte, de lastimar a nuestros hijos, de mucha presión en mi trabajo. De mucha presión hacia ti, de mucha exigencia hacia a ti, de mucho desgaste porque no has estado conmigo en los compromisos laborales, porque siempre estás cansada.


Delegas muchas cosas de la casa con la empleada doméstica. Es siempre salirte con la tuya, cuando te he dicho que no quiero comprar algo para la casa o irme de viaje, terminas comprado u organizando nuestras vacaciones.


Me ha desconcertado que no me llames para contarte que tuviste problemas con las mamás de los amigos de nuestros hijos.


Que cuando se ha descompuesto una llanta, no mes has pedido ayuda, que casi ni me llamas para reclamar que por qué no te he hecho caso. Que nuestras conversaciones son serias y no triviales. Me asusta que no has tenido conflicto con mi madre porque va a comer todos los sábados.


Que los fines de semana no me exiges salir a un restaurante, y solo te quieres quedar en casa, sin saber de nadie, incluso ni al cine te apetece…


Durante un largo tiempo así había sido nuestra vida, con esta óptica mía, una relación donde yo te pedía que tomaras tu papel de madre y esposa al 100%, atenida, a mi, haciendo todo para atendernos, estar en la casa, pedirme dinero, ser yo el proveedor...así me habían enseñado que era la relación de casados, en pareja… Pero hoy después de tanto pensa