Una teoría de porque la estamos padeciendo económicamente ...

¿Porqué escribir en un mismo artículo sobre la mujer y la familia? Porque a mi parecer son dos realidades que van de la mano.

No concibo una familia unida y funcional sin una gran mujer, que sabe y se enorgullece de lo que está llamada a ser, ni una mujer en plenitud sin darse a una familia (biológica o no). La una sin la otra, las siento hueca, incompletas pues su vocación está relacionada en vaciarse una a la otra como vasos conectores. Las dos se nutren y relacionan entre sí. Por lo tanto, a lo largo de este escrito se mencionarán reflexiones tanto de la mujer como de la familia.


Empecemos analizando el lugar propio de una familia y desarrollo la mujer: la sociedad. Echando un vistazo a la sociedad de hoy, la primera pregunta que me viene a la mente es: ¿A que estamos jugando? Y después de esta pregunta llegan muchas más… ¿Qué buscamos? ¿Cuál es nuestro objetivo de vida? ¿Dónde iremos a terminar? ¿Mis objetivos de vida por los cuales lucho a diario por alcanzarlos, van de acuerdo a mi dignidad? ¿Mi comportamiento va de acuerdo a mis valores o me estoy fracturando continuamente por dentro? ¿Estoy perdiendo mi sentido de vida?


Y es que en los últimos 20 años nos hemos puesto “de pechito” para recibir todos los bomberazos que se han fraguado desde los años 60´s, en nuestras narices, y que ha venido a romper con muchos esquemas del hombre moderno dando pie a la, si pudiera llamarlo así…. “relativa postmodernidad” donde todo vale, donde no existe la verdad sino la de cada quien y donde la libertad y el sentimiento son términos muy manoseados y muy mal utilizados. Donde el “post” debería, en un sano juicio, debería ser algo que aprehendió de o anterior, y que busca corregir errores del pasado para así, avanzar a una sociedad que nos ayudara a crecer perfeccionándonos un poco mas, como seres humanos.


Sin embargo, la postmodernidad se fue hasta el otro lado del péndulo, llevándonos de un totalitarismo a un individualismo total, dando como resultado una sociedad fragmentada y por ende unos individuos fracturados en vías de descomposición.


¿Cuales han sido algunas de las consecuencias? crisis económicas, políticas, sociales,laborales y culturales.


¿Cuántas iniciativas se han creado para solucionar estos conflictos en todos los ámbitos de vida? ¿Cuántas de estas iniciativas se han llevado a cabo con éxito y mejorando la sociedad? ¿Por qué nada funciona? porque el problema está en el corazón del hombre.



¿Y de que está lleno este corazón contemporáneo? Empezaré la lista…



Materialismo, intereses personales sobre el bien común, subjetivismo, por mencionar algunos y todo esto se refleja en acciones como mala distribución de la riqueza, guerras, discriminación, enfermedades, revolución sexual, divorcio, sobreexposición en las redes sociales que acaban con la intimidad del hombre.


Atacan y acaban con la dignidad y lo dejan vulnerable a manipulación y pérdida de sentido. Nos hemos dejado convertir en monstruos de nosotros mismos.


Pero démosle una sacudida a la conciencia…pongamos las ofertas del mundo, en tela de juicio… ¿Existe la felicidad verdadera sin sacrificio? ¿Es lo mismo la felicidad que el gozo? ¿la libertad que el libertinaje?, ¿bien que el bienestar,? ¿los derechos de la mujer y feminismo radical?, ¿Hay que escoger entre familia y desarrollo personal?


Hoy las oportunidades que se nos presentan son ofertas de pecado y si esto te suena moralista, te cambio el término a “ofertas vacías de ética, valores, esfuerzo, sacrificio y espera”, que nos han hecho decidir por el camino rápido y fácil y que ha tenido grandes repercusiones en el hombre y la familia.


"La vida siempre te da dos opciones: La cómoda y la difícil, cuando dudes, elige siempre la difícil, porque así siempre estarás seguro de que no ha sido la comodidad la que ha elegido por ti “Adolfo Suárez


¿A que hemos renunciado, al dejarnos llevar por esto ? Para responder esto veamos que nos da la familia y su función en la sociedad. Continuará


¿Qué nos da la familia?

Nos da la enseñanza de auténticos valores, la espera, ayuda desinteresada, deseo de superación, generosidad, capacidad de sacrificio por otro, aceptación con errores y virtudes, sentido de pertenencia, ayuda a la identidad de género, seguridad, misericordia y perdón. (no abarcare aquí la parte económica que aporta la familia a la sociedad, pues merece un análisis aparte y es igualmente importante).

Importantes
Recientes

© 2016 Derechos Reservados. Puntoencomun.  

  AVISO DE PRIVACIDAD Nogal 94. Col. Santa Maria la Ribera, Cuauhtémoc, 06400, Ciudad de México