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Lo que la pandemia me dejó: Capítulo 5

16/diciembre/2021


Ha pasado un tiempo, lo sé y lo lamento, pero lo sucedido con Nick me dejó perturbado y reflexivo un largo tiempo, quise escribir, sin embargo, las ideas solo se revolvían más y más.


Las cosas muchas veces no son lo que parece, incluso las personas en ocasiones solo son un espejismo. Nick, al final era un completo desconocido, había pretendido ser alguien que no era todo el tiempo, haciéndose pasar por un joven que había fallecido hace mas de tres años, la nota decía que Nick, el verdadero, había ido a un campamento con varios de sus amigos y había desaparecido sospechosamente sin dejar rastro alguno, existían teorías como que se había fugado, un asesino los había secuestrado o que se había perdido en el bosque al haber salido del camino, cada teoría era cada vez más paranoica que la anterior, pero decidí no seguir leyendo pues el tema me aterrorizaba.


La noche donde descubrí la verdad poco dormí, aunque me encontraba a salvo, Nick tenía datos muy relevantes de mi vida, como cuantos hermanos tenía, que carrera estudiaba, donde estudiaba, mis pasatiempos, sin mencionar el acceso a todas mis redes sociales, el horror me sobrecogió durante noches y días enteros hasta que opté por confesarle todo a mis padres.


Me asustaba el como se lo fueran a tomar, “¿no te enseñé a no hablar con extraños?”, sonaba esa pregunta por mi cabeza con la voz de mi madre, y sí, me habían preparado para ser juicioso y precavido con la gente del día a día, pero jamás con lo estructurado que podría ser alguien dentro de internet, me refiero, a que constantemente la gente miente, pero lo hace tan convincente que caemos redonditos en la red de mentiras que se esparcen.


Al final, el miedo a que algo pudiera pasarme a mí o a mi familia fue mucho mayor al miedo a la decepción que podrían tener ellos de mí, ¿Y saben algo?, no fue así. Cuando les expliqué todo lo que había sucedido, si se alarmaron y me llamaron la atención, sin embargo, lejos de la desaprobación total encontré una red de apoyo asertiva que me sostuvo cuando mis piernas temblaron.


- Juntos solucionaremos esto – dijo mi madre mientras tomaba de la mano a mi padre.

Jamás podré olvidar el valor que tiene tener personas que te quieran, acepten y apoyen en los momentos buenos y en los más oscuros.


Ahora que se ha abierto una carpeta de investigación y me encuentro más en paz puedo concluir algo:


Ten cuidado con internet.


No solo en un caso tan denso y extremo como el mío sino en general, no existen vidas perfectas, cuerpos perfectos o personas ideales, a la gente le encanta romantizar su vida en redes sociales porque es un escape de la realidad, pero es solo eso un ESCAPE, no la realidad. Hay que ser mas juiciosos con que subimos, que decimos, como lo decimos y a quién seguimos.







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